LA REVOLUCIÓN DEL 50

Cuando una mañana del mes de junio Arequipa amaneció con la noticia de una huelga de estudiantes del Colegio Nacional de la Independencia Americana, nadie preludió, ni siquiera por asomo, que estábamos ante la gran revolución de un pueblo en armas que durante todo el siglo XIX había hecho eco de las gestas épicas dignas de aedas, inflamados de un patriotismo singular, el de su heroica ciudad que nunca cedió ante las tiranías.

Si hoy se resumen los hechos escuetamente, leemos con cuidado los múltiples textos que tratan de reconstruir la historia misma de los acontecimientos. El estudiantado de la "I". Se declaró en huelga exigiendo mejoras materiales, cambio de métodos pedagógicos y la renuncia del director. Pero como sucede en todos los grandes conflagraciones, una figura torva da vuelta a la página de la historia y se enfrenta a los hechos con una terquedad e intransigencia que es como tratar de apagar el fuego con nafta.

El prefecto, cuyo nombre se resiste a ser borrado de la memoria colectiva del pueblo, ordenó desalojar a los estudiantes que habían tomado el colegio. Cuando los policías "cargaron", literalmente, los huelguistas se organizaron dentro del plantel y rechazaron la violencia de los asaltantes con los materiales a mano, de una construcción que se llevaba acabo allí mismo.

La noticia corrió como un reguero de pólvora por la ciudad, estaban masacrando a sus hijos. No olvidemos que la "I" era el colegio de Arequipa. Allí estudiaron todos los grandes patriarcas de esta "patria chica",y todo el pueblo estaba identificado con el glorioso colegio creado por disposición del libertador Bolivar. Cuando los padres acudieron en defensa de sus hijos, la policía cometió el segundo gran error, para forzar a los estudiantes a dejar el colegio tomaron como rehenes a sus familiares.

Como bien describe Carlos de la Riva, activo participante de la gesta popular, "los sublevados", tras derrotar a las fuerzas policiales, salieron del local portando a sus heridos por las calles, concitando la conmoción popular, expresada en la realización inmediata de concentraciones callejeras que se vieron atacadas a balazos por la policía y las fuerzas militares. Un obrero. Chicata. cayó- fue la primera victima- con el cráneo despedazado por un sablazo. Su cuerpo recuperado tras ardua lucha, de manos policiales, fue también mostrado por las calles y más tarde, velado en la universidad.

Las barricadas comenzaron a levantarse por todo lado con la prodigiosa celeridad que sólo el amor y la ira de un pueblo tornan posible, además de obedecer a la larga experiencia de una ciudad que para sobrevivir, ha hecho de la barricada un importante menester de su existencia. Los camiones militares eran asaltados por grupos populares, conquistando armas y municiones. Al día siguiente el tiroteo se había generalizado"...

Nunca se cumplió con mayor precisión aquella frase genial: "una chispa enciende la pradera", porque la huelga de los "alfeñiques" fue solo el detonante de una protesta popular contra un régimen dictatorial que bajo el nombre de Junta Militar de Gobierno pretendía, mediante el fraude, ganar las elecciones y perpetuarse en el poder, para ello el Jurado Nacional de Elecciones, como siempre sucede, adicto al régimen de turno, negó la inscripción de Montagne.

La Liga Democrática, donde predominaban las organizaciones sindicales, ya había hecho un mitin y apoyaba la candidatura de Montagne, teniendo en su composición a políticos de varias tiendas, así como demócratas o bustamantistas y así, sin que hubiera ninguna conexión entre el clima político de resistencia al gobierno y al dictador de turno y la huelga de los alumnos que clamaban una renovación educativa y una buena conducción de su plantel, se inicio la gran revolución del 50 que ha marcado a muchas generaciones y cuyo recuerdo parece haberse confundido entre el mito y la leyenda, cuando es la historia la que tomó de allí mismo su continuidad.

Hubieron luego otras huelgas y tomas de locales, también muchas protestas populares, insurrecciones que acabaron con deportaciones y encarcelamientos; pero ninguna tuvo la trascendencia del 50, no hubo la conexión entre los demás sucesos.

 La literatura se nutrió de los hechos y en su afán de ensalzar personajes, nos ha legado una galería impresionante de héroes como el obrero Chicata ("su rostro quedo triste y verde/como los membrillos helados", en el poemario de Jorge Bacacorzo, "Las eras de junio", Villegas, Bellido (muertos por la tregua, "cuando avanzaban cantando/y llevando en alto sus camisas de paz"), pero también está Mostajo (El buen viejo Mostajo/hermoso en su cara de sillar/y fuerte como un lloque/El buen patriarcal con su voz de correntada (golpeado en piedras limpias") a los anónimos luchadores que se treparon a la Catedral, a quienes desde los altos de la Rinascente dispararon a la tropa con una ametralladora, a los francotiradores apostados en los. techos, a los que tras las barricadas cantaban y entonaban himnos de victoria, las mujeres arequipeñas que al conjuro de las "placeras" de San Camilo que salieron cuchillo y palos en mano a defender a los "independientes", se unieron a sus hermanos, hijos y esposos. También está el "chino" Paredes, a quien el novelista Bouroncle bautizo como "El último montonero".

Y hay también muchos de los intelectuales que estando en sus casas aparecieron después de los hechos pretendiendo ser protagonistas. Luís Eduardo Podestá, actor de la huelga como delegado, ahora convertido en novelista y periodista, tiene una versión escrita de los hechos y leyendo sus escritos podemos deducir que pocos estudiantes casi ninguno se dio cuenta, en su primer momento, de lo que habían desencadenado como sucesos trágicos.

Su valentía inicial se convirtió en heroicidad, pero no avizoraron el martirologio posterior, de quienes han quedado entre historia y la leyenda, como el "cholo" Vargas Vicuña, otro actor privilegiado y poético como los nombres que figuran en "El romancero del pueblo en armas" del "Cholo" Nieto, otro poeta no arequipeño, testigo fundamental de la revolución. Oswaldo Reinoso en "Los Eunucos inmortales" deja que la memoria fluya al conjuro de los sucesos de Pekín nos recrea la gesta del 50 en hermosas paginas, con una coda musical.

Pero la historia resiste a la literatura y hace su propia historia cuando nos devuelve los sucesos bajo criterio dialéctico de los saltos recurrentes y continuos que se repiten como parte de una ley causal y lógica la protesta popular que unió al pueblo con los últimos rezagos de aristocratismo, a la izquierda con la derecha y a los católicos con los agnósticos y ateos, a los jóvenes con sus mayores; la constitución de la Junta Civil que creyó que la renuncia del prefecto era suficiente, a quienes anunciaron que una Junta Nacional Popular de Gobierno, era el anhelo para derrocar al dictador y que era también candidato único al gobierno.

Son hechos concretos como el reloj de la catedral con un disparo en su mejilla y mudo testigo. Hubieron traiciones y vacilaciones, delegaciones de diálogo y conversaciones secretas de quienes terminaron entregando a su pueblo, vino el asalto de tropas bien entrenadas y pertrechadas contra héroes populares cansados y sin municiones que defendieron las barricadas con sus cuerpos, no se respeto la bandera blanca de los parlamentarios y los militares terminaron encarcelando a muchos, ordenando entierros clandestinos y masivos.

La historia nos ha mostrado que estas protestas populares parecen seguir formas cíclicas especialmente en Arequipa donde al simple conjuro de enmendar una injusticia, el pueblo se lanza a las calles y las campanas de su corazón tocan arrebato.

Cuando todo pasó y lamentablemente, la vida volvió a discurrir tratando de borrar su pasado, cuando las necesidades de sobrevivir se impusieron sobre la rememoración cautiva en la mente de los artistas y poetas, el Glorioso Colegio de la Independencia Americana volvió a abrirse con un nuevo director, Teobaldo Paredes, a quien conocimos cuando después ingresamos, muchos bajo la resistencia de nuestros padres.

Hubieron luego otras huelgas y tomas de locales, también muchas protestas populares, insurrecciones que acabaron con deportaciones y encarcelamientos; pero ninguna tuvo la trascendencia del 50, no hubo la conexión entre los demás sucesos.

COMO INFORMÓ LA PRENSA SOBRE LOS TRÁGICOS SUCESOS DE 1950

 

LA TRAGEDIA QUE VIVIÓ AREQUIPA LOS ÚLTIMAS SUCESOS DEL DIA 13 (de junio de 1950)

Después de los incidentes trágicos del martes en la tarde, la ciudad quedó aparentemente tranquila. Sin embargo, se advirtió gran movimiento de tropas en la ciudad. Patrullas de soldados en camiones vigilaban los lugares estratégicos de la ciudad, en previsión de ulteriores incidentes. Las tiendas cerraron sus puertas. La gente estacionada en las esquinas de calles y plazas comentaba los sucesos. Pero después de las doce de la noche quedó prohibido el tránsito de peatones por las calles.

PARO GENERAL.

Los dirigentes de las principales instituciones laboristas de esta ciudad sesionaron en forma extraordinaria en la noche del martes trece, acordándose el paro general en señal de protesta y mientras no se deslindaran responsabilidades de los sangrientos sucesos de esa misma tarde.

LA CIUDAD EL DÍA CATORCE.

La ciudad despertó el día catorce en un ambiente de gran tensión.

Numerosos grupos de personas se congregaron desde las primeras horas de la mañana, algunos en las puertas de sus centros de trabajo y otros en las calles y plazas... En algunos postes aparecieron comunicados mimeografiados en los que se daba a conocer el paro general en los centros de trabajo.

Otras personas, previniendo futuras contingencias acudieron al mercado central y pulperías a aprovisionarse de comestibles, al mismo tiempo que inquirían sobre las últimas noticias de los sucesos de la noche anterior.

LAS BARRICADAS EN LAS CALLES.

Gente del pueblo inició prontamente la construcción de barricadas. Con picos, palas y otras herramientas comenzaron a remover los adoquines y piedras de las calles para amontonarlos en las bocacalles.

En los puentes Grau y Bolognesi se levantaron varias barricadas que impedían el paso de vehículos motorizados. Humilde gente del pueblo arequipeño mantenía guardia al lado de cada una de ellas. Campesinos que se hallaban apostados en el Puente Grau nos informaron que habían levantado esas barricadas para impedir la salida del Coronel Meza Cuadra hacia el aeródromo.

TRES MUJERES ECHAN AL VUELO LAS CAMPANAS DE YANAHUARA.

A las 10.15 horas, varias damas de la Villa de Yanahuara subieron a la torre de la Iglesia y echaron al vuelo las campanas llamando al pueblo. Muchas personas se congregaron en la Plaza Principal de Yanahuara. Prontamente, un piquete de policías del puesto del distrito, subió al campanario haciendo descender de él a las mujeres que tocaron las campanas. Tres policías quedaron de guardia custodiando la Iglesia.

SAQUEO EN EL MERCADO CENTRAL.

…El mismo día, en la mañana, el Mercado Central estaba cerrado, la gente rompió las puertas del depósito y se apoderó de los víveres. Muchas personas se llevaron corderos íntegros y grandes trozos de reses, etc.

 

Un destacamento del Ejercito llegó al lugar de los hechos, y consiguió alejar a los saqueadores disparando varios tiros al aire.

LOS ACONTECIMIENTOS EN LA PLAZA DE ARMAS.

Una enorme multitud se había reunido en la Plaza de Armas y lugares cercanos, desde las ocho de la mañana.

Las grandes campanas de la Basílica Catedral hacían escuchar su sonoro llamado al pueblo.

Se advertía gran movimiento en las calles. Numerosos peatones se dirigían a la plaza principal desde todos los distritos cercanos a la ciudad. Había excitación y febril actividad. Muchas personas portaban palas, picos y palos.

A las diez de la mañana se reunió una multitud de varios miles de almas en la Plaza de Armas la que presentaba un aspecto impresionante. Enormes barricadas de adoquines y otros materiales cerraban las cuatro bocacalles de la plaza, la multitud excitada se movía inquietamente, se oían arengas y gritos por doquier que se concentraron cuando a las 11 de la mañana fueron llevados a la Plaza, rumbo al local de la Universidad, dos personas muertas con balas. Se decía que habían caído en el Parque Duhamel. Ante este espectáculo doloroso el pueblo se enfureció aún más y a voces hacían conocer su protesta y su condena. Las campanas entonces calmaron su frenético llamado.

El pueblo, en grandes manifestaciones, procedió a reunirse detrás de las barricadas. La excitación fue enorme. Además, había una desorientación tremenda pues no había ningún organismo que los encauzara. Ya se presagiaba entonces los desbordes populares muy justos dada la situación creada.

SURGE UNA JUNTA LOCAL PRESIDIDA POR EL Dr. MOSTAJO.

Según nos manifestaron algunos miembros de la Junta Local de Gobierno, por la mañana, varias personas se habían entrevistado con el señor Prefecto del Departamento Coronel Daniel Meza Cuadra con el objeto de levantar algunos cargos, que según decían se habían hecho a un grupo político. En dicha reunión, el señor Prefecto había autorizado al doctor Humberto Núñez Borja y al doctor Francisco Mostajo dado su arraigo popular a formar un organismo que encauzara el anhelo popular que ya se venía manifestando en forma peligrosa. Elementos representativos de las instituciones locales citándose para una sesión que debería realizarse a las 3 de la tarde en el local del Concejo Municipal.

También se nos manifestó que esta Junta se había hecho cargo de la autoridad política en vista de la renuncia del señor Prefecto del Departamento. En nuestra intención de obtener la verdad, nos pusimos en contacto con varios elementos integrantes de la Junta Provisional de Gobierno Local, quienes nos indicaron que dicha renuncia de la autoridad política se había producido y que sólo esperaban que de Lima contestaran en forma oficial, pero ninguno de los señores entrevistados nos pudieron indicar que habían recibido o vista tal renuncia hasta que por las radios locales la habían trasmitido, aunque en forma diversa e inconexa.

LA DESORIENTACIÓN POPULAR.

Varios hechos contribuyeron. a causar una tremenda desorientación en la masa. AI haberse retirado las tropas de la ciudad, una muchedumbre se apoderó de la estación radiodifusora "Continental" y desde allí propalaban muchas noticias inconexas como la de la renuncia del señor Prefecto del Departamento, la adhesión de Puno y Cuzco y la huelga estudiantil en la Universidad de San Marcos de Lima. Por otrs lado, la Junta de Gobierno local provisional, no podía funcionar debidamente por su mismo carácter de provisional y no era posible controlar de inmediato las fuerzas populares de la ciudad.

SE APODERAN DE ARMAS DEL EJERCITO.

Como el pueblo culpaba de los hechos sangrientos ocurridos el día 13 en el Colegio Nacional de la Independencia y en la Plaza de Armas, al ejército, se produjo una reacción natural contra el elemento militar que se tradujo inicialmente en un asalto a un camión que conducía soldados armados, cuya sola presencia en la ciudad exaltaba los ánimos. En la calle Puente Bolognesi y muy cerca de la Plaza de Armas detuvieron el camión y arrebataron las armas a los soldados que más tarde iban a utilizarlos en su defensa.

MANIFESTACIONES POPULARES.

En diversos sitios se improvisaron manifestaciones, protestando, contra los atropellos cometidos contra los estudiantes del Colegio Nacional de la Independencia. Una de aquellas, paseó por diversas calles, varios cartelones que decían "Tropa, únete al pueblo"; Pueblo de Arequipa valiente rescata a tus mártires"; "Abajo los criminales" y otros más.

Se notaba claramente el propósito popular que era únicamente de protestar y el pedir castigo a los responsables de los heridos y muertos ocurridos el día anterior.

HABLA EL DOCTOR MOSTAJO.

Haciéndose eco de la efervescencia popular el doctor Francisco Mostajo, hombre de lucha y querido por el pueblo por su actuación desarrollada a través de toda su vida, dirigió a la multitud un vibrante discurso de protesta por los atropellos cometidos en Arequipa y pidiendo sanciones ejemplares para los responsables. Exhortó el ánimo de los arequipeños haciéndoles recordar las heroicas jornadas que a través de toda su historia había sabido desplegar en defensa de la Justicia. En muchos pasajes de su peroración fue interrumpido por la multitud que le aplaudió frenéticamente.

ACTOS HEROICOS

Merecen reservarse algunos aspectos de heroísmo de nuestro pueblo en la contienda de estos últimos días como una curiosidad para nuestros lectores.

DOCE HORAS DE ANGUSTIA EN UN SÓTANO.

Eran las seis de la tarde del miércoles 14 la hora en que principió el tiroteo en la Plaza de Armas. Cuatro personas, entre ellos un bombero, al sentir el raqueteo de las balas, que pasaban silbando por encima de sus cabezas, se recluyeron en un sótano que se construye en el nuevo edificio que se levanta en el crucero San Francisco y Mercaderes. Fueron doce horas de angustia y zozobra y quienes fueron testigos de cuadros dolorosos ocurridos en la contienda.

ACTITUD DE TRES SAN LAZARINOS.

Tres muchachos del Barrio de San Lázaro desafiaron a la muerte. Desarmaron a un Teniente del Ejército, apropiándose de tres fusiles. Se apostaron enseguida en el crucero Puente Grau y Santa Catalina, en la barricada levantada en ese lugar, de donde hacían fuego sin cesar. Es en ese instante que se presentó un grupo de soldados del Ejército, comandados por un Oficial. Los muchachos, alentados por los vecinos burlaban las balas que eran disparadas por los miembros del Ejército. Los muchachos sin perder la serenidad, hacían fuego logrando herir a un soldado. Fue entonces que se dieron a la fuga "salvando el pellejo". Fue un momento de intensa emoción.

UN HOMBRE CON ALMA DE HIERRO.

Hemos sido informados que un hombre se había apoderado de un fusil ametralladora y seguramente de una buena cantidad de munición. Se subió como un gato al cuarto piso de un edificio ubicado en la esquina del Portal de Flores y Mercaderes, disparaba seguidamente desde las seis de la tarde del miércoles hasta las seis de la mañana del día siguiente. Todo esfuerzo que se hacia por bajarlo era inútil. El hombre de nuestro relato era indoblegable. Luchó hasta que se le terminó la munición. Fue entonces que al cese de los disparos subió la tropa para "atraparlo". Cuando los soldados estuvieron en lo alto, el valiente combatiente había desaparecido, solo quedaba el fusil ametralladora.

MUERE UNA SEÑORA Y QUEDA VIVO EN SUS BRAZOS SU MENOR HIJO.

Un cuadro conmovedor presenciaron los vecinos de la Urbanización de "El Vallecito".

El miércoles a las 10 de la mañana, en la Avenida Lima, había una señora que portaba en sus brazos una criatura que era su hijito. De pronto silbó una bala e hizo blanco en el cuerpo de la señora cayendo de bruces al suelo. A su lado aparecía la criatura viva, la criatura fue recogida por manos bondadosas. Fue un cuadro de angustia para todas las personas que espectaron la escena.

COMIENZAN LOS DESBORDES POPULARES.

La situación de alta tensión que se iba formando en los espíritus del pueblo por la falta de la autoridad ante quién reclamar de los hechos ocurridos y por los nuevos sucesos que habían ocurrido, especialmente por la muerte de algunos elementos del pueblo, tuvo que desembocar naturalmente en un desenfreno popular a fin de poder calmar sus ánimos. Hasta este momento fue un movimiento únicamente popular sin intervención de ningún cariz Político.

En efecto, una enorme muchedumbre llegó a la primera cuadra de la calle de Mercaderes y se desbordó sobre el Casino Militar. Este fue un acto indudablemente muy reprobable que condenamos enérgicamente. La muchedumbre asaltó dicho local rompiendo las puertas y ventanas. Ya en el interior destrozó los muebles y enseres de todos los apartamentos como la sala, la biblioteca, la sala de armas, la cantina, los salones, etc.

En el paroxismo de su furor, llevaron los muebles rotos a la plaza de Armas y prendieron fuego. Un retrato del ex-Prefecto Coronel Meza Cuadra también lo quemaron.

Con este hecho se ha perdido uno de los hermosos locales institucionales con que contaba Arequipa.

Asimismo, asaltaron la Zapatería "Paredes" que se halla situada aliado del Casino Militar. Ingresó el populacho al interior y extrajo grandes cantidades los zapatos y otros artículos que allí se encontraban. Debido a que muchas personas hicieron conocer su protesta, se pudo recuperar parte del botín.

Uno de los grupos humanos que pasaba por la calle General Morán, asaltó el local de la Jefatura de la IV Región de Policía tal vez con el propósito de conseguir armas. Penetraron hasta la sala de los oficiales de donde extrajeron las máquinas de escribir y otros objetos y causaron destrozos completamente condenables.

SE FORMA LA GUARDIA URBANA.

Precisamente, como una de las formas de evitar estos excesos la Junta Provisional de Gobierno Local, dispuso la formación de una guardia urbana, en vista de que la policía no se encontraba en las calles y el mismo pueblo impedía su manera eficaz a que se evitara la continuación de los excesos narrados. La Junta presidida por el doctor Francisco Mostajo, procedió de inmediato a impartir las órdenes del caso a fin de que se formara La Compañía de Bomberos, en un acto generoso contribuyó a integrar esta Guardia Urbana. También miembros de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Comercio e Industrias, de la Universidad y de otras instituciones, prestaron su valioso concurso.

Se dispuso que el cuartel General de esta Guardia sería el local de la Compañía de Bomberos. La Bomba otorgó distintivos sellados para que se reconociesen a los integrantes. Desde las 11 y 30 a.m. se comenzó la inscripción de los voluntarios.

SE DESVÍA LA MANIFESTACIÓN DE PROTESTA POPULAR HACIA FINES POLÍTICOS.

Los hechos narrados hasta aquí, recalcamos que sólo tuvieron una finalidad: la de protesta por los atropellos cometidos por la policía y el ejército contra los estudiantes del Colegio Nacional de la Independencia y contra algunos elementos del pueblo.

Pero, posteriormente, se trató por algunos elementos, aprovechando de la anarquía que reinaba en la población de transformar en una revolución política.

Este desvío del movimiento popular de protesta y de pedir sanción al Gobierno constituido para los culpables, se realizó del siguiente modo:

Una comisión especial integrada por conocidas personas, que se diera energía eléctrica a la ciudad a las diez de la mañana.

Al parecer, el destacamento del Ejército que cuidaba la Radio Continental fue reducido pacíficamente por los manifestantes, quienes comenzaron a propalar numerosos comunicados de la Junta Local de Gobierno,

Uno de ellos decía así: "La Junta Provisional de Arequipa, que acaba de hacerse cargo de la ciudad comunica al pueblo del Perú, que se ha iniciado la revolución por la libertad del pueblo peruano y la reivindicación de los derechos de la ciudadanía.

Esta Junta Provisional ha decretado un Paro General, mientras se reciben comunicaciones de Lima.

Se hace conocer además que se ha recibido la adhesión de Cuzco y Puna, de la Universidad de San Marcos y Colegio de Guadalupe de Lima, del Colegio de San Carlos de Puna y de las Universidades del Cuzco y Trujillo.

Posteriormente se irradió un comunicado por el cual se daba a conocer que una Comisión Popular se había entrevistado con el Prefecto del Departamento y que se habían tomado los siguientes acuerdos: 1.- Control de Radios y periódicos por la referida comisión; 2.Entrega de la ciudad a la Milicia Urbana en formación, para su custodia; y 3.- Que se realizarán gestiones a fin de obtener la renuncia aceptada por el Supremo Gobierno de la Prefectura del Departamento.

Además, muchas personas hacían uso de los micros de la radio, para pronunciar encendidos discursos de franca rebelión contra el Gobierno constituido.

Como se ve, por lo narrado, algunos elementos quisieron transformar el movimiento en acción política, aunque en forma anárquica e inconexa. Si el pueblo luchó por la noche y durante el día siguiente, no fue para sostener a estos políticos puesto que ni siquiera se conocía la plataforma de dicha política ni había ningún programa por el cual luchar.

ASALTO A LA CASA DEL PREFECTO.

Como el pueblo seguía considerando al Ejército y a la primera autoridad política como los causantes del atropello a los estudiantes y a varios del pueblo, se desbordó contra la casa particular del señor Prefecto Coronel Meza Cuadra.

Cerca de la una de la tarde del día 14 numerosas personas comenzaron a saquear dicha casa que se halla ubicada en la avenida Bolognesi de Yanahuara. Como la casa estaba en construcción, rompieron las puertas, ventanas y materiales de construcción como mosaicos, pisos ladrillo, etc.

Miembros de la Guardia Urbana que ya se había formado impidió que se continuara con los destrozos.

LA REUNIÓN POPULAR EN EL CONCEJO.

..De acuerdo a la convocatoria que había hecho la Junta provisoria de Gobierno Local, se reunieron en el local del Concejo gran cantidad de público y representantes de varias instituciones locales, como la Cámara de Comercio, la Beneficencia Pública, etc., instituciones obreras y de empleados.

La reunión que la presidía el doctor Francisco Mostajo, se desarrolló en un ambiente de desorden especialmente por las noticias que ya comenzaban a llegar de que el ejército iba a atacar la ciudad. Sin embargo, se formó la Junta de Gobierno Local presidida por el doctor Mostajo, Vice-Presidente doctor Humberto Núñez Borja, e integrado por el señor Alfredo Roberts, Amoldo Guillén, Carlos Ortiz Peralta y otros más.

SE INICIAN LAS GESTIONES PARA NORMALIZAR LA CIUDAD.

Se nos informa que esta Junta Local ya constituida, procedió a ponerse en contacto con el señor Prefecto del Departamento a fin de llegar a un acuerdo y poder normalizar la ciudad. También se nos han informado que una de las condiciones impuestas por el señor Prefecto Coronel Meza Cuadra para llegar al arreglo fué la de que soltaran a oficiales que habían sido retenidos en la Universidad como rehenes. Inmediatamente se cumplió lo pedido, posteriormente, también, nos informaron que el señor Prefecto había indicado que de Lima habían enviado dos parlamentarios con quienes se iba a producir el acuerdo. La Junta esperó con paciencia varias horas la llegada de estos parlamentarios ante la nerviosidad del pueblo que creía que se trataba únicamente de demorar y desorientar al pueblo para atacarlo. El doctor Mostajo tuvo varias conversaciones telefónicas con el señor Prefecto, a fin de que enviara lo más pronto posible a dichas personas que según los datos ya habían llegado al Campo de Aviación. Serían más o menos las 4 de la tarde. Luego se le indicó la conveniencia de enviar a un destacamento de Guardia Urbana a fin de que custodiara a dichos parlamentarios. Por lo tanto, en el Concejo, la Junta esperaba a los parlamentarios, mientras que en la Plaza y las calles el pueblo se impacientaba y se desorientaba. Fueron momentos de alta tensión nerviosa agravada con las noticias de que los soldados del cuartel de Tingo ya se dirigían a atacar la ciudad.

Más o menos a las 6 de la tarde, no llegaban los tan esperados parlamentarios y en cambio llegó el ejército.

Desde las 6 de la tarde se inició el ataque. El terror se apoderó de la multitud que comenzó a dispersarse por diferentes sitios. El tumulto y la desesperación fueron grandes. El ataque tan violento é imprevisto llenó de pánico a la población. Las mujeres, los niños y los hombres se atropellaban y caían. Las balas silbaban sobre las cabezas de muchos inocentes o caía sobre el cuerpo de los que corrían. Algunas personas se posesionaron en sitios estratégicos para atacar también en defensa propia. Los arequipeños, después del momento de pánico se defendieron heroicamente. Una vez más se puso de manifiesto el heroísmo de este pueblo. De los techos, de los campanarios, de las ventanas, el pueblo se defendió con piedras, algunos fusiles, palos y botellas cargadas con gasolina que explosionaban al hacer impacto.

Toda la noche retumbaba en la ciudad las descargas. El tiroteo fué intenso. La metralla cundía el pánico. Aquella noche la ciudad no durmió. Los franco-tiradores apostados en diversos sitios mantenían a raya a los del ejército. Cayeron varios muertos y decenas de heridos de ambos bandos. La ambulancia desafiando las balas realizó un trabajo continuo recogiendo los heridos y los cadáveres. Las enfermeras también demostraron mucho coraje. Los focos centrales de resistencia estaban en el Concejo y en la Universidad donde los estudiantes y los del pueblo se defendían bravamente. Las paredes y las puertas recibían los numerosos impactos.

Más o menos a media noche y con la luz cortada el tiroteo arreció. La oscuridad ponía su nota de mayor tragedia y angustia. En aquellos instantes tropas del ejército lograron penetrar a la Universidad.

A las 8 y 30 de la noche, de aquel día miércoles, y cuando el tiroteo fue intenso, fueron llamados parlamentarios de la Junta de Gobierno Local para llegar a un acuerdo con el representante del señor Prefecto del Departamento Comandante Cardeña. El doctor Mostajo comisionó a 4 parlamentarios: el doctor Javier Belaúnde, el doctor Arturo Villegas y los señores Amoldo Guillén y Carlos Bellido.

En cumplimiento de su misión de paz, salieron del local del Concejo portando una bandera blanca. Pero no siguieron la ruta señalada de antemano por el Comandante Cardeña; trataron de cruzar la Plaza de Armas, momento en que recibieron descargas los señores doctor Villegas Romero y señor Bellido, los que fueron de necesidad mortal. Posteriormente el parlamentario doctor Belaúnde logró llegar al local del Correo donde lo esperaba el Comandante Cardeña para indicarle que la única condición de arreglo era la rendición incondicional.

EL TIROTEO DEL 15:

Amaneció el día jueves y el tiroteo continuaba. Se escuchan las detonaciones por diferentes partes.

Muchos actos heroicos se vieron, algunos de los cuales los narramos en otra sección de esta misma edición. Vimos a varios muchachos cubiertos con la bandera peruana, lanzarse a la lucha con todo proyectil que conseguían, algunos desarmando a los mismos soldados.

LLEGÓ EL NUEVO PREFECTO DE AREQUIPA.

En vista de la renuncia presentada ante la Junta Militar de Gobierno, por el Prefecto del Departamento, Coronel Daniel Meza Cuadra, el 16 de los corrientes fué nombrado Prefecto del Departamento de Arequipa, el General de Brigada don Alejandro Ruiz Bravo, quien había prestado el juramento de ley en la Capital de la República, para ejercer dicho cargo.

A las 4 y 15 de la tarde del 16 en un avión de los Transportes Aéreos Militares (TAM) llegó a esta ciudad, la indicada Autoridad Política. En el automóvil a servicio de la Prefectura, se constituyó al local de la Prefectura el General Ruiz Bravo, quien de inmediato se hizo cargo de su puesto, el que fue entregado por el Ex-Prefecto Coronel Daniel Meza Cuadra.

NUEVO ACUERDO CON LA COMISIÓN CONCILIADORA:

Con la llegada del nuevo Prefecto de la Ciudad, General Alejandro Ruiz Bravo, se realizaron conversaciones con la Comisión Conciliadora que se halla presidida por el Presidente de la Corte Superior de Justicia doctor Salvador Cornejo, habiendo llegado a un acuerdo que sometido a la consideración del Comando Supremo Sindical de Obreros y Empleados quedó constituido.

COMUNICADO DEL SR. GENERAL PREFECTO:

El General Prefecto del Departamento actual de acuerdo con su deseo de dar solución inmediata a la situación creada en esta ciudad ha aceptado la formula propuesta por la Comisión conciliadora en los siguientes puntos.

1º Reunida la Comisión de conciliación integrada por el señor Presidente de la Corte Superior de Justicia doctor don Salvador Cornejo, Alcalde de la Ciudad don Alberto de Rivera, Decano del Cuerpo Consular doctor Alberto Fuentes Llaguno, Cónsul de Chile don Julio H. Pretmuller y Presidente en ejercicio de la Cámara de Comercio don Alfredo H. Roberts, con el señor Prefecto del Departamento de Arequipa, General don Alejandro Ruiz Bravo, con el objeto de coordinar los puntos que tiendan a la definitiva normalización de la vida de la ciudad y a la suspensión inmediata del paro general existente, y después de transmitir las solicitudes del Comité de Obreros, empleados y estudiantes, la primera autoridad política, dentro de estas diferentes solicitudes, conviene en aceptar:

a) Entrega de los caídos durante los luctuosos acontecimientos de los días 13, 14 Y 15 cuyos sepelios se verificará independientemente por cada familia el día 17. La Municipalidad ha ofrecido ya correr con todos los gastos de los citados sepelios.

b) Se ratifica la medida ya puesta en práctica de la libertad de los detenidos por los sucesos de los días 13,14 Y 15.

c) Se ratifica que no habrá represalias ni medidas contra los beneficios acordados por las leyes existentes en favor de los Sindicatos y sus dirigentes.

d) El problema del Colegio de la Independencia ha quedado resuelto ya en la anterior reclusión de investigación del Pliego de Reclamos de los estudiantes.

e) La Comisión de Conciliación dará a conocer estos acuerdos al Comité, obreros empleados y estudiantes para que se produzca de inmediato la suspensión del paro general y como consecuencia terminación de la gestión conciliadora...

Arequipa, 16 de junio de 1950

General Alejandro Ruiz Bozo

 

 

 

IMPRESIONANTE FUE EL SEPELIO DE LAS VICTIMAS DEL 50

A las 11 y 30 de la mañana de ayer, tuvo lugar el sepelio de las víctimas de los sucesos ocurridos los días 13, 14 Y 15 partiendo el cortejo del local de la Morgue al Cementerio General. Los trece cadáveres fueron conducidos en hombros hasta el Panteón General.

Concurrieron al acto del sepelio millares de personas de toda condición social que ocupaban todo lo largo de la Avenida Goyeneche hasta la Avenida IV Centenario. Era impresionante el cuadro que se divisaba desde la parte alta de los edificios. Fue un momento de consternación general el que hubo ayer.

EN EL CUARTEL DE SAN ANDRES:

Al llegar al Cementerio General, los trece cadáveres fueron depositados en el Cuartel de San Andrés. .

Antes de la exhumación, pronunciaron discursos necrológicos un miembro del Sindicato de Chóferes, un representante obrero y un ex-alumno del Colegio Nacional de la Independencia Americana.

EL TOTAL DE MUERTOS CIVILES:

Los dolorosos sucesos que hemos narrado han tenido como saldo trágico 25 muertos entre civiles y militares.

Los cadáveres de los civiles que hemos podido identificar hasta la fecha son los siguientes:

Emilia Apaza Huamán, de 34 años, domiciliada en la calle 28 de julio, del Vallecito.

Elías Rosado Arenas de 22 años, natural de Arequipa.

Enrique Amesquita Arias de 22 años, domiciliado en la calle Mercaderes No. 206.

Vicente Taco, de 18 años, domiciliado en la calle Sepulvera s/n Miraflores.

El total de los cadáveres de elementos civiles alcanza a la cifra de 15 según los informes que hasta el momento de entrar en prensa nuestra edición hemos recibido, pero sus nombres no nos han sido posible conseguir. Lo haremos tan pronto lo tengamos.

LOS FAMILIARES DE LOS DESAPARECIDOS DEBEN DE DENUNCIAR A ESTA IMPRENTA.

Con el fin de conocer certeramente el total de caídos en los sucesos últimos, sería muy conveniente que los familiares de todas las personas desaparecidas y que se sospeche que hayan caído en la contienda denuncien a esta Imprenta para hacerlos conocer.

Esta actitud de "NOTICIAS" se toma exclusivamente para llegar la verdad y para cooperar con el pueblo arequipeño en el esclarecimiento de la verdad.

FUERON ATENDIDOS LOS DI AS 14 y 15:

En nuestra última edición del miércoles dimos a conocer la relación de los heridos atendidos y en esta los atendidos los días 14 y 15 que son los siguientes:

Zacarías Mamani de 13 años, domiciliado en el Vallecito, Avenida Lima No. 135 herida de bala con orificio de salida en la región rotuliana izquierda paso al Hospital.

Lucio Alpita de 12 años de edad, Mercaderes No. 124 con fractura de la tibia derecha en su tercio medio. Pasó al Hospital.

Manuela B. de Meza de 25 años de edad, domiciliada en la Casa Rosada Sección Tacna No. 119 herida de bala con orifico de salida. Pasó al Hospital.

Nicanor Arredondo de 23 años de edad domiciliada en la calle del Beaterio s/n, herida de bala con orificio de salida y con fractura abierta del hueso húmero derecho en su tercio medio, Pasó al Hospital.

Pilco Velásquez de 60 años. Cocinero del café Roma sufrió herida de bala con orificio de salida en la región Hemitórax derecho. Paso al hospital.

Vicente Taco de 18 años de edad, domiciliado en la calle Sepúlveda de Miraflores s/n, herida de bala en la región hemitorax con orificio de salida. Pasó al Hospital donde murió.

Rolando Ibarra Flores de 21 años de edad, obrero herida de bala con orificio de salida en la región del hemitórax. Pasó al Hospital del Seguro.

Otros que fueron atendidos con ligeras escoriaciones y contusiones de carácter leve, que pasaron a su domicilio.

VISITA A LOS HOSPITALES:

Desde los primeros momentos de ocurridos los sucesos, cientos de personas se aproximaron por los Hospitales Goyeneche y del Seguro Social, a inquirir daños por sus familiares que habían caído heridos. Recurrían sala por sala y cama por cama, en busca de sus parientes y amigos. Fuimos testigos de cuadros de dolor que enternecían, cuando se producía el encuentro de familiares heridos y contusos. Las salas de los Nosocomios resultaron estrechas para contener a los numerosos heridos que llegaban minuto a minuto hasta el extremo de ser alojados muchos de los heridos. Los médicos enfermeras e incluso el personal de choferes, todos han trabajado tesoneramente en la labor de prestar los auxilios a los heridos, con una voluntad digna de merecidos elogios, tanto por la eficiencia con que se han atendido a los heridos, así como la rapidez en el servicio. Pues desde el día 13 hasta ahora, día y noche trabajaban arduamente, sobre todo la noche del 14 al amanecer del 15 y todo este día los carros de la ambulancia recorrían las calles recogiendo a los heridos tanto militares como civiles.

HERIDOS DE BALA:

Vicente Taco, 24 años, en estado de coma, falleció en el tópico, día 14.

Víctor Arenas Rodríguez, 28 años, Puno 518 Miraflores, desgarramiento en el tobillo.

Rolando Ibárcena Flores, 25 años, Piérola 50S, herida perforante en el Tórax.

Guillermo Pari Condori, 22 años, Quinta Romaña sIn., herida Abdomen.

Rosendo Escalante, 35 años, San Juan de Dios 112, herida de perdigón región glútea.

Luisa Espinoza Cervantes, 16 años, Calvario Miraflores sIn, herida contusa párpado inferior izquierdo.

Alfonso Velarde Gutiérrez, 21 años, Piérola sIn, herida en el muslo derecho.

Marcaso Quispe, 22 años, Banco Crédito, herida en el cuello lado izquierdo.

Blanca Arredondo, 18 años, Ejercicios 464, herida ambos muslos.

Agustín Paucar, 55 años, Salaverry 101, heridas múltiples de perdigón diferentes partes del cuerpo.

Manuela Vela de Meza, 25 años, Puente Bolognesi s/n, herida pierna izquierda.

Luis Ponce Rafael, domiciliado Miraflores, herida penetrante flanco izquierdo abdominal.

Pedro Rivera Chirinos, 14 años, Mercaderes sIn, herida penetrante en el Tórax.

Felipe Ramírez Guzmán, 30 años, María Isabel calle Cultura 105, herida de perdigón en la cara.

Eliana Rivera de Zumarán, 21 años calle Peral 409, herida en sedal cuello cara posterior.

Nicanor Ardundo, 23 años, Beaterio 190, fractura abierta por bala en el brazo derecho.

Carlos Ballón, 26 años, Moral 507, herida rasante región glútea.

Alejandro Romero Oyenguren, 48 años, domiciliado Deán Valdivia 413, herida de bala en sedal muslo izquierdo.

 Cateriano Puma, 18 años, Sepúlveda 206, herida de bala en el codo izquierdo.

Julio Torres, 52 años, Consuelo 301, heridas múltiples de bala en el tórax y brazo izquierdo.

Eulalia Apaza, herida penetrante hipocondrio derecho, falleció en el trayecto (día 15).

Nasaria Aza, 22 años, Muñoz Nájar, 219, contusión del pié derecho.

Elías Sarmiento 27 años, Mercaderes 401, heridas múltiples por perdigón, región glúteo izquierdo.

Estos heridos han sido atendidos durante los días 14 y 15.

Fuente: Suplemento de "Jornal de Arequipa"

Dedicado al 50 aniversario de la Promoción 1956 del

Colegio Nacional de la Independencia Americana

REVOLUCIÓN DE AREQUIPA DE 1955

 Los días 21, 22 y 23 de diciembre de 1955, Arequipa libró una intensa lucha para recuperar la democracia en el Perú. En opinión de Javier Belaunde los sucesos de diciembre de 1955 constituyen uno de los movimientos de mayor trascendencia política que tuvo Arequipa en el siglo XX. Al punto que, según él, cambió el rumbo de la política peruana. La ciudad de Arequipa en de diciembre de 1955, tuvo una enorme trascendencia para la vida democrática del país.

 Antecedentes 

El golpe militar de octubre de 1948 que encabezó el General Manuel A. Odría y que terminó con el gobierno democrático de José Luis Bustamante y Rivero. Con el que murió el intento de promover la industria nacional. Pero igualmente importante fue el clima de libertad que se vivió esos días, en el que el gobierno de tres años luchó por la por la democracia en el Perú, quso crar un nuevo orden con justicia social.

En 1955 el gobierno del general Odría se había desgastado. En 1956 debían realizarse elecciones. No obstante, el recuerdo de la farsa electoral de 1950, con candidato opositor el general Ernesto Montagne es apresado siendo acusado por ser el promotor de la Rebelion de Arequipa de 1950, y el carácter dictatorial del régimen, generaban muchas dudas sobre la autenticidad del proceso; había muestras de que se buscaba continuismo y eran conocidos los abusos del ministro de Gobierno, Alejandro Esparza Zañartu.

 La rebelión 

En este difícil panorama la ciudadanía comienza a reaccionar. Así, la oposición tiene una cristalización en abril de 1955 cuando se lanza en Arequipa un manifiesto titulado “Invocación a la Ciudadanía”, con planteamientos descentralistas y democráticos. Javier de Belaunde, Héctor Cornejo Chávez, Juan Chávez Molina, Alberto Flórez Barrón, Mario Polar, Roberto Ramírez del Villar y Jaime Rey de Castro son los autores. Como Polar recuerda en Viejos y nuevos tiempos: “éramos siete perfectos desconocidos para el país; pero creíamos que el claro planteamiento tendría algún eco”. Así ocurrió. Esta invocación, divulgada por La Prensa y Caretas, fue como un campanazo que contribuyó a despertar la conciencia cívica adormecida por 8 años de dictadura. En Lima se agita el ambiente. Entre otros movimientos en gestación, un grupo de ciudadanos organiza la Coalición Nacional.

Sus fundadores son Manuel Mujica Gallo, Pedro Roselló, Alejandro Villalobos y Carlos E. Ferreyros. Después del lanzamiento en Lima, convocan para el 21 de diciembre un acto en el Teatro Municipal de Arequipa. La Democracia Cristiana estaba ya activa, de modo que nos comprometimos a asistir. Pero, en la mañana de ese día, llegan de Lima 200 matones llevados por el Gobierno. Sumados a los locales, forman un grupo de choque frente al Municipal. El alcohol estimula la agresividad de estos mercenarios de la dictadura, que armados de cuchillos y palos forman cordones humanos y bloquean la puerta del Teatro para impedir el ingreso. Destrozan cartelones, cortan la instalación eléctrica y destruyen los micrófonos. Las autoridades y la policía simulan ignorarlo todo.

Ante ello, las fuerzas democráticas se dirigen a tomar el Teatro. Reunida una gran masa, hablamos Mario Polar, Carlos E. Ferreyros y el autor de estas líneas, reclamando libertad de reunión. En mi discurso evoco a los héroes de la rebelión popular de 1950 y la tradición democrática de Arequipa. Se sucede una violenta lucha cuerpo a cuerpo. Al segundo intento el Teatro es tomado por el pueblo que entra cantando el Himno Nacional. El acto se inicia. Los asistentes gritan “libertad”, “libertad”. De pronto, ingresa la tropa de asalto arrojando bombas lacrimógenas. La multitud enardecida se concentra en la Plaza de Armas. La policía embiste con gases y disparos. El pueblo protesta. Son heridos gravemente Óscar Balbuena Marroquín y Edgard Guzmán Pacheco, entre otros. Arequipa una vez más se yergue contra el abuso. La idea de convocar a una huelga general une a todos.

El 22 la ciudad para. Se forma el Frente Único de Trabajadores y Estudiantes, con destacada actuación de Jorge Bolaños y Róger Cáceres Velásquez. La Coalición Nacional dirige un enérgico cable a Odría, exigiendo la destitución de Esparza Zañartu. Arriban a Arequipa dirigentes políticos de oposición. Renuncia el Prefecto, lo reemplaza el Comandante General de la Región Militar, Ricardo Pérez Godoy, quien tiene una actitud conciliadora. Los dirigentes políticos y gremiales le expresamos con firmeza que sin la destitución de Esparza no hay solución posible.

La agitación crece el 22 y 23. El 22 la plaza de Arequipa congrega una enorme concentración popular. Hay barricadas en toda la ciudad. No obstante, Pérez Godoy tiene el tino de retirar el ejército a los cuarteles para evitar una reedición de los sucesos del 50. Universitarios, choferes, empleados y obreros organizan una Guardia Urbana. La rebeldía de Arequipa se extiende a todo el Perú. Se multiplican pronunciamientos de agrupaciones políticas, instituciones sociales y personalidades. La ola de repudio al gobierno crece.

Finalmente, el 24 de diciembre la ciudadanía recibe alborozada la noticia de la renuncia de Esparza Zañartu. Todos se vuelcan a las calles. Se produce la mayor manifestación que registra la historia de Arequipa. Sin las características trágicas de la rebelión de 1950, los sucesos de 1955 son un hecho político de la mayor importancia, pues la caída de Esparza abre paso al retorno de la democracia con las elecciones libres de 1956, y se inicia una nueva etapa en la vida del país, con libertad para todos y espacio para nuevos partidos como AP, la DC y el Social Progresismo.

 Bibliografía 

CARAVEDO MOLINARI, Baltasar. Desarrollo desigual y lucha política en el Perú, 1948-1956.

DE BELAUNDE R. DE S. Javier. Memorias, politico por vocación.

ZOLEZZI MÖLLER, Mario. Un aporte para el social cristianismo en el Perú.

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